Mostrando las entradas con la etiqueta rock. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta rock. Mostrar todas las entradas

martes, septiembre 06, 2011

Rockgate


Hace algunas semanas observé correr vía cut & paste en los muros de varios usuarios de Facebook, una leyenda que, palabra más palabra menos, rezaba o insinuaba algo así como que todos los músicos que tocasen en un lugar determinado (bares, clubes, etc) deberían exigir si o si una paga por parte de los propietarios u organizadores. El manifiesto, cuyo origen se desconoce, no daba más explicaciones, era así de contundente. Esto, y algunos artilugios (por no decir estafas) que me tocó sufrir por parte de dos músicos a través de SADAIC, me deja pensando en la gran confusión que existe en el momento de un recital y el circulo vicioso que este despliega: músico, organizador, propietario, sonidista, etc. Estoy hablando de lugares chicos y de bandas pequeñas, lo que daríamos en llamar según las épocas, los gustos y las modas: underground, under, independiente, indie y otra vez, etc. Hace poco también leía en Facebook una discusión que se generó en torno a un festival que se está organizando donde se invita a participar a todas las bandas que quieran hacerlo. El conflicto aparece cuando algunos músicos locales se ven molestos porque para intervenir cada banda debe abonar cincuenta pesos. El organizador se defiende alegando que es un festival independiente y que esa es la única forma de poder solventar los gastos que ocasiona, por ejemplo, el sonido. En dicha escaramuza, que reverbera en más de treinta comentarios, de nuevo olfateo cierto desconcierto. Está claro que un músico para tocar no debe pagar, como mínimo debe salir hecho. Pero también es super conocido eso de que en Bs. As. y en La Plata la mayoría de los lugares les cobran a las bandas, o les hacen vender cierta cantidad de entradas que para el caso es lo mismo. Algunas aceptan felizmente, otras no tanto, y otras ya no se dejan tocar el culo y salen en busca de otras ciudades como la nuestra por ejemplo. En Costa Barcelona, un lugar que de a poco (con todo lo que implica existir en Chascomús) se esta haciendo y que es el único que propone una banda todos los fines de semana, aunque algunos sigan diciendo que no hay movida rock y cosas por el estilo, lo que le proponemos al músico es llevarse la recaudación completa de las entradas. Se supone que la banda es quien lleva a la gente, el lugar ya lo tienen. Algunos aceptan, otros tienen otras exigencias las cuales si podemos las aceptamos y sino lo dejamos para la próxima. Y así se va armando la agenda con bandas locales y también de otras latitudes. La banda nunca se va con las manos vacías, esto siempre y cuando esté la posibilidad de cobrar una entrada, es decir, cuando el recital es adentro. Cuando es afuera la cosa es distinta porque el acceso es libre y se requiere un sistema de sonido importante. Pero jamás le cobramos un peso a las bandas, entendemos que hay otras formas de sustentar un recital desde la organización, por ejemplo: los sponsors.
Glastonbury, uno de los festivales más prestigiosos del mundo, empezó bien de abajo. Los organizadores eran dos campesinos que decidieron poner sus hectáreas a disposición de un festival donde se convocaba a bandas under (en ese momento) y así se juntaba a gran cantidad de fanáticos que asistían año a año hasta que se convirtió en lo que es hoy. ¿Cómo lo sostuvieron en el comienzo? Con sponsors. ¿Cómo se sigue sosteniendo hoy? Con sponsors. Jamás ninguna banda pagó una libra. Y hoy, las grandes bandas que pasan por allí, cobran los cachets más exorbitantes que puedan imaginarse. Lamentablemente está establecido como normal que una banda pague, no debería ser así, como tampoco los organizadores y propietarios de lugares no deberían comerse el garrón de tener que lidiar con músicos que se escudan detrás de la tan dudosa (por su irregular manera de trabajar) e hipócrita (por cohechos que se le han comprobado) sigla SADAIC. De cualquier manera también habría que revisar que es lo que quiere un músico a la hora de tocar, hacia donde apunta definitivamente. Y que es lo que quiere un organizador cuando lleva adelante un festival. La cosa está tan confusa que da la sensación de que o nos salvamos todos o nos matamos todos. Si nos fijamos arriba tiene razón Sergio Rotman cuando dice que los que manejan las multinacionales son unos capos porque lograron convencer a la industria y sacaron a los músicos del negocio. Para poder cambiar esta siniestra realidad habría que empezar de abajo, pero primero, fundamentalmente, habría que ponerse de acuerdo.

martes, mayo 03, 2011

Cynzas Llegan los soldados del bien a Chascomús





En los últimos años la zona norte del conurbano bonaerense ha sido cuna de un gran puñado de bandas de reggae. Sin ir más lejos, Nonpalidece se gestó en el fulgor de las apacibles aguas del delta de Tigre.
En Olivos, hace un par de años comenzó a rodar una maquinaria explosiva que alimenta su engranaje con equilibradas dosis de hip hop, funk, reggae y rock. Cynzas (cenizas en portugués) es la banda más sorprendente que se haya escuchado en los últimos tiempos. Dejando de lado los clisés que abundan hoy en los cada vez más explorados ritmos jamaiquinos, el combo encabezado por el cantante Marcus Mendes Dos Santos, seduce de entrada por su groove demoledor simétricamente ejecutado por Diego Arizmendi (bajo) y Ricardo Boretta (batería).
Grabado por Max Scenna y masterizado por Eduardo Bergallo, en 2010 Cynzas le da salida a su primer disco. Desde las letras ( cantadas en portugués por ser Dos Santos brasileño) y la grafica, la banda se impone con su crudo mensaje anti contaminación nuclear haciéndonos tomar conciencia de lo nefasto que puede ser el futuro del planeta. Los peligros de las urbes, la violencia, la muerte y la policía también entran en su incesante bajada de línea; todo enarbolado mediante su demoledor sonido. Llegan por primera vez a Chascomús este fin de semana, y ya está dicho: es la mejor jam band de reaggae del momento. Atrevida y revolucionaria.




En vivo este sábado en el indoor del Parador Costa Barcelona (km 3 de la laguna)
 

domingo, abril 17, 2011

Revisando el “The Cure Acustic Hit’s”, la caja editada en principio en 2001 con sucesivas reediciones en los últimos años, y que incluye dos cd de audio -uno con los great hits y otro acústico- más un DVD con los videos y los acústicos; me sorprendo gratamente al ver en el desenchufado a Boris Williams participando en la percusión. En 2001 la formación de The Cure se alineaba con: Robert Smith en guitarra y voz, Simon Gallup en bajo, Perry Bamonte en guitarra, Jason Cooper en batería , y Roger O’Donell en teclados. La presencia de Williams, antiguo batero de La Cura que dejó la banda luego de la gira con el álbum “Wish” (1992) me llamó la atención. Y no solo eso. Me puso muy contento volverlo a ver en The Cure, lastima, solo regresó para esta ocasión. Sin duda, Boris Williams fue el mejor baterista que tuvo The Cure, su estilo, entre despojado y melancólico, le dio al grupo su sonido más representativo. Los mejores años de Cure coinciden con la estadía de Boris atrás de los platillos. Este período se extendió entre 1984 y 1993. Fue el sucesor de Andy Anderson para la grabación de “The head on the door”, disco con el cual Smith y sus secuaces logran una considerable repercusión a nivel mundial. Previamente había tocado en diferentes bandas como: “Thompson Twins”, “Kim Wilde” y “Tomato City”.
Al dejar The Cure formó junto a Caroline Cawley, su novia de aquel entonces, “Babacar”, un proyecto tan personal como hermético al cual los medios especializados no le dieron la difusión que hubiese merecido. Sería imperiosamente necesario para la salud de La Cura que en lo que le quede de vida Boris Williams vuelva a ser su baterista, ya que en los últimos tiempos sus producciones dejan mucho que desear.


Además del reencuentro con Williams, este DVD me hizo recordar al gran director Tim Pope, responsable de la mayoría de los videos de The Cure. Su tendencia barroca siempre estuvo muy bien ligada con la estética gore que la banda le quiso dar a sus canciones: muñecos, enanos, deformaciones de los cuerpos, arañas, víboras, ropa, claustrofobia y todas las histéricas obsesiones de Robert Smith pasaron por el lente de Pope, quien además trabajó con Bowie, Iggy Pop y otras rock star; y llegó a filmar algunas buenas películas como “El Cuervo”.


Tim Pope, Boris Williams y toda la telaraña cureana pasaron entre mis ojos y mis oídos en estos tiempos de otoño. Felicidad sin fin.

lunes, abril 04, 2011



Mariano del Mazo: ¿Por qué nunca volvió Don Cornelio?

Palo Pandolfo: Te voy a responder hablando de Gustavo Cerati. Su carrera solista estaba atravesando un momento extraordinario y decidió volver con Soda Stereo. Cerati está como está por la vuelta de Soda Stereo. No pudo negarse a un negocio de 100 millones de dólares, no pudo manejar el puto y difuso limite en el que vos hacés lo que querés o lo que los demás quieren. Cuanto más poder tenés, más plata tenés, más rendís, más dentro del sistema estás. Llegás a la máxima insatisfacción, que es la demostración que Gustavo nos dio a todos. Es una kurtcobaineada lo que hizo: dedicarse al reviente post Soda. La insatisfacción hecha consumo…Retomo: volver con Don Cornelio está lejos de mi deseo. Quiero hacer mi disco electro criollo, un disco de tango, uno completamente solista… Quiero llegar a los 50. Yo soy muy crítico de ciertas partes de mi pasado. Juntar a Don Cornelio sería revivir cosas que no quiero. Es ir para atrás. Cerati es el espejo que evito. Yo, loco, quiero vivir, quiero ir para adelante, quiero asaltar el futuro.

fragmento de una entrevista publicada en la revista Rolling Stone…

en el mismo número de la misma publicación…

Robert Plant: ¿Qué vuelva Zeppelin? Miralo desde mi punto de vista: pronto me van a tener que ayudar a cruzar la calle.

miércoles, diciembre 08, 2010

Indio say

Faltaba un aliciente básico, una persuasión categórica, alguien que enunciara las palabras mágicas, un formador de opinión, un ser tan popular como la popularidad misma, un hacedor de conglomeraciones; faltaba la adecuada resonancia para que reverbere en los más jóvenes -los no politizados, los pávidos apolíticos de siempre- el sonido de la absolutista música de masas. El interlocutor llena estadios habla de vez en cuando, muy de vez en cuando, y cuando lo hace es atendido con exagerada concentración. Todo lo que dice y no dice es palabra santa. Santa palabra. Pero la popularidad se le escapó de las manos y fue por no saber como concertar espontáneas reacciones -populares pero no convincentes para cierto mainstream (al cual por más que lo niegue pertenece) - que tuvo que disolver su banda; y no por la infantil invención de la traición sufrida luego de la mala repartija de las regalías de un DVD. Se separaron porque las masas se le fueron al carajo, esa es la realidad. Al estar las aguas divididas, de su lado y del otro, la cosa vuelve a comenzar y todo nuevamente se ha sosegado. Luego de tres discos otra esporádica aparición y más allá de cualquier habladuría siempre hay algo por resaltar. Y resaltó lo político: “este gobierno tiene cojones”. Es una falta de respeto hacia todos los jóvenes que vienen militando hace años, a los que la democracia -y la defensa de ella- no les es solo un porro y una botella de vino; que ahora, por que lo aprueba El Indio, el gran conglomerado de impensantes -que se jactan de apolíticos- y que hasta hace un mes les chupaba un huevo la muerte de Néstor Kirchner, estén pensando en votar a Cristina. Bueno, por lo menos los lleva el Indio a votar, refutaran algunos. Si, pero si esta cárcel sigue así todo preso es político. Es decir: si no hablaba El Indio seguirían diciendo que la política es todo lo mismo y que los únicos que aguantan son Los Redondos. En definitiva, en un país donde el mundo es redondo y de ricota, mientras uno de los más grandes compositores que vislumbró nuestro rock stereo duerme la maldita siesta de la incertidumbre, las palabras de Solari pesan más que cincuenta mil kilos de archivos proyectados en Seis, Siete, Ocho.

lunes, agosto 30, 2010

Chascomús en Buenos Aires










El coqueto auditorio de la Facultad de Derecho de la UBA se encontraba semi vacío cuando abordamos la tarde de rock y folklore en la presentación de la muestra de arte Chascomús en Buenos Aires. Solo unos pocos curiosos que llegaban temprano (como nosotros), los organizadores, y las bandas probando sonido en el escenario. Atrás, en el dantesco salón de los pasos perdidos: la muestra propiamente dicha. Artistas de Chascomús exponiendo sus trabajos entre columnas doricas y futuros colegas de Petrocceli que tomaban café, leían apuntes, o simplemente deambulaban por el lugar.
Para aguantar a las bandas, la idea era que Memo, musicalizador del programa “En blanco y negro” y mi compañero de aventura en aquel jueves en la ciudad autónoma de Buenos Aires, tirara unas pistas desde la consola y así amenizar la velada. Lastima. Pese a los invalorables esfuerzos del encargado del sonido no hubo caso, las compacteras no quisieron girar esa tarde y la música volvió a las mochilas. Esta eventualidad no empaño nuestra estadía, ya que entusiasmados por escuchar a las bandas, luego de observar detenidamente la muestra, nos acomodamos (en primera fila) dispuestos a disfrutar. Para entonces en el auditorio comenzaba a fluir una extraña sensación provocada por el particular andamiaje que consolidaba el simple hecho de ver gente de Chascomús (en su gran mayoría) fuera y dentro de escena cómodamente instalados.


Con su rock bersuitero, La banda de Acus rompió el hielo entusiasmando al público desde la complicidad de su carismático cantante. Flirteos con el reggae, canciones semiacusticas y cierto aire candombero. La propuesta simple y contundente del sexteto comandado por Jerónimo Cuello.
A continuación todo el poderío de Paños Menores. Impactante banda formada por los hermanos Nicolas y Roberto De la Valle, Omar Palermo, Pedro Pertusi y Maxi Bonessa. Rock en el escenario porteño ejecutado por una de las mejores bandas de Chascomús, lejos.

No pudimos quedarnos a escuchar el grupo Lauquen que cerraba la velada por cuestiones de tiempo (perdíamos la combi) pero de cualquier manera pasamos una tarde/noche increíble. Que se repita.

viernes, julio 31, 2009

Los Saicos, la primera banda de punk


Sobre los orígenes del punk se ha hablado mucho. Algunos sostienen que nació en Estados Unidos, otros dicen que surgió en Inglaterra un tiempo después con el advenimiento de los Sex Pistols y toda su parafernalia. Haya sido en América o en el Reino Unido, la clásica historia trillada cuenta que fue a mediados de los setenta.
Error mi amigo, grosero error. El punk se inicia en los sesenta, concretamente en 1964, en Lima, Perú, con Los Saicos.

En ese año y en ese país se forma la banda más mitológica de Latinoamérica.
Los Saicos estaba compuesta por: Edwin Flores en guitarra y voz, Pancho Guevara en batería, Cesar Castrillón en bajo y Rolando Carpio en primera guitarra.
La intención era hacer una música similar a la de Los Beatles, pero todo quedaba en una buena intención, ya que les salía bastante mal a los pobres. No los culpo, en ese entonces el rock estaba en pañales por este hemisferio.
Sin embargo en 1965 fueron considerados el grupo revelación por la prensa peruana y llegaron a tener su propio programa de televisión: “El show de Los Saicos”, además fueron pioneros en escribir letras de rock en español.

Lo que no sabían era que cuarenta años después miles de seguidores del movimiento punk en distintas partes del mundo considerarían a la banda peruana como la pionera del estilo. Sin proponérselo, por lo mal que sonaban al emular a Los Beatles, Los Saicos - diez años antes que los Pistols y los Clash- eran un autentico grupo de punk, en Perú.
La revista Billboard, especialista en estadísticas, reveló no hace mucho que el punk comenzó en Perú con Los Saicos.
Las cosas que tiene la vida, los tipos querían hacer beat y les salía punk, una década antes de que el punk existiera como lo conocemos hoy.

Como toda banda de culto Los Saicos tuvieron una corta historia, en 1966 se separaron habiendo grabado solo seis discos de 45. Lo que suma 12 temas.
Esas 12 canciones fueron reeditadas en el 2000 por el sello español Electro Harmonix en un álbum titulado: "Wild Teen punk from Perú", en 2006 el sello peruano Repsychled Records publica una nueva versión en CD de los mismos temas. En ese mismo año los miembros sobrevivientes de la banda fueron convocados por la Municipalidad de Lince (Lima-Perú) para descubrir una placa conmemorativa en la calle donde surgió la banda, allí se los reconocía como la primera banda de punk rock del mundo.

Cuentan por ahí que cuando Iggy Pop (pionero del punk, ja) vino por primera vez a la Argentina, el bajista de su banda preguntaba a todo cristiano argentino que rondaba por camarines si este era el país que dio origen a Los Saicos. Nadie supo responderle.
Hoy en día Piltrafa y Stuka de Los Violadores cada vez que vuelan al Perú no dudan en pasar por la casa de su amigo Cesar Castrillón, el ex bajista de Los Saicos, la banda que fundó el punk, sin querer queriendo.


martes, julio 14, 2009

Bob Dylan - Together Through Life (2009)


En el último disco de Bob Dylan hay un elemento fundamental que influye casi en un cien por ciento de su sonido: David Hidalgo de Los Lobos, y por supuesto, su acordeón.
Hidalgo participa en la mayoría de las canciones y su presencia es –por lo menos- extraña, le da una musicalidad atípica a este nuevo cancionero Dylaniano que surge luego de que le encargaran un tema para una película. El viejo Bob no pudo con su genio y compuso diez, y por consiguiente salio Togeter through life, un nuevo disco de estudio en el que lo acompaña su banda de gira (la misma que vino a nuestro país el año pasado) más algunos invitados como el mencionado Hidalgo y su viejo amigo Mike Campbell (miembro de Tom Petty and the Heartbreakers).

Reconozcámoslo, estamos ante un disco de blues, el principio con Beyond here lies nothin-esos caños dicharacheros- puede sonar engañoso, pero a medida que van pasando los tracks el ambiente se vuelve cada vez más blusero.
Al escuchar la voz alguien soltó por ahí: son los últimos polvos de Dylan, y el crítico de Rolling Stones David Fricke en la reseña del disco no duda en utilizar palabras enfáticas como arrasador, enojado, lascivo; y nos recuerda las distintas voces con las que cantó en diferentes etapas de su discografía.
Sin duda la voz de Dylan sigue dando que hablar. Y no es que el tipo desafina como dijeron los sordos que se fueron disconformes de Velez cuando nos visitó por última vez, no, la realidad es que maneja la voz de una manera increíble, practica un ejercicio similar al que experimentaban a principio de los sesenta los pioneros de la bosanova. Federico Monjeau lo explicaba bien allá por Marzo de 2008 en el diario Clarín luego de los maravillosos conciertos en Argentina contraponiéndose a las estupideces que se escribieron en blogs y a los comentarios ridículos que exponían en radios (incluso rockeras) los dormidos interlocutores de antaño. Justamente acá, en el país donde Goyeneche era el maestro del fraseo (no quiero ser despectivo pero para mi cantaba como el culo-al menos en su última etapa-), en donde Gardel cada día canta mejor y no hay terreno alguno donde se pueda refutar semejante afirmación infantil, acá, en el país de las maravillas, critican la voz de Bob Dylan.

No será el Dylan de Blonde on blonde pero con 68 años ha compuesto diez nuevas canciones que vuelven a estar a la altura de las circunstancias. ¿Saben por qué? Por lo mismo de siempre: lírica, melodía, interpretación, arreglos, producción (a cargo del propio Dylan pero como Jack Frost), y por sobre todas las cosas, rebeldía. ¿Qué más le podemos pedir a esta altura? ¿Qué revolucione el rock y nos cambie a todos la manera de entender y escuchar la música? Ya lo hizo mil veces.
Mi tema favorito es I feel a change comin on.

jueves, junio 25, 2009

Rivera, la grasa de la escritura; Bon Iver y la buena música sencilla


Andres Rivera, quien se está convirtiendo paulatinamente en uno de mis escritores favoritos- por estos días estoy leyendo “Estaqueados”- una de sus últimas publicaciones, solía formular una pregunta indispensable para todo aquel que no duda en utilizar el poder de síntesis indiscriminadamente. ¿Por qué escribir algo en diez líneas cuando lo puedo hacer en dos?, renegaba el autor de “La revolución es un sueño eterno” y sentenciaba: las ocho restantes son pura grasa.
A veces leo blogs donde los artículos ocupan miles y miles de caracteres, textos en los que sus autores dan vueltas infinitas sobre un mismo tema sin temor en caer peligrosamente en redundancias que terminan por aburrir al lector obligándolo a pasar de manera sistemática a otro cosa, tal vez peor escrita, pero más entretenida.
En este nuevo mundo de las escrituras on line conviene escribir corto, bien, pero sencillo, en la era del hipertexto es imposible que un usuario se mantenga atento con todos los sentidos puestos en un articulo muy extenso, si hay que explicar que es una vaca más vale decir rápidamente, sin titubear, que es un animal blanco y negro.
Desde que comencé este blog, hace aproximadamente seis años, me propuse escribir corto, hace ya un tiempo que decidí definitivamente eliminar las boludeces, el bog lo voy a empezar a usar solo para cosas serias dije, o lo pensé no recuerdo, voy a escribir solo cuando sea necesario, y siempre textos cortos. Paradójicamente este va en camino de ser uno de los post más largos que escribí.

Me gustaría yuxtaponer lo que vengo diciendo con la música.
Me pregunto que es lo que quieren hacer, a donde quieren llegar ciertos músicos que no paran de componer estructuras larguisimas con un millón de notas, un oyente normal no puede escuchar todo eso, es demasiado, se pierde. Sí lo puede hacer otro músico. ¿Pero tiene sentido la música hecha por músicos solo para músicos?

Particularmente soy fanático de las canciones, las buenas. Casualmente o no, las mejores canciones son las más cortas, y las más fáciles de tocar. Y no hablo precisamente de hits, no, me refiero a las buenas canciones de verdad. Pink Moon de Nick Drake, por ejemplo.

Joaquin Sabina, que no goza mucho de mi agrado pero si de mi respeto, dice que una canción debe tener: una buena letra, una buena melodía, muy buen sonido, buenos arreglos, y algo más que no se sabe bien que es pero es lo más importante. Y tuvo razón el gallego, no podría ser de otra manera, tiene como influjo al mejor contador de historias del rock, al mejor armador de canciones: Bob Dylan, quien no se caracteriza por hacer canciones cortas, pero como dije es un contador de historias, y allí lo largo tiene que ver con la lírica, la letra. Y a propósito, creo que en el rock la letra es fundamental en un cincuenta por ciento, salvo en excepciones como las bandas instrumentales obvio. Igualmente, no obstante escribe letras largas, las composiciones musicales de Bob Dylan son más bien sencillas. Y a ese punto quiero llegar. Las composiciones sencillas.

Siempre odie la pirotecnia, los guitarristas que expanden su virtuosismo en solos desafiantes como si sus guitarras fueran ametralladoras y no instrumentos musicales, disfruto más una guitarra acústica o española bien tocada que una guitarra eléctrica en pleno éxtasis hendrixiano. Desteto los solos de batería cuando sobrepasan el minuto, me ponen nervioso los bajistas cuando empiezan con el donmp, donmp, donmp, donmp, donmp (disculpen por lo mediocre de la onomatopeya), y ni que hablar de las exageraciones de los cantantes en el Heavy Metal. ¿Axel Rose? No, dije Heavy Metal.
Si bien reconozco a los buenos músicos, los se apreciar, hay veces que no los disfruto. Cuando se pasan de rosca me superan. Mis guitarristas preferidos están en el estilo de Robert Fripp y Steve Hackett, amo Genesis, amo King Crimson, pero no me vengan con la pirotecnia, por favor, recuerden que soy adepto a las canciones.

Voy a la música sencilla, minimalista, me encanta la música minimalista, soy fan de esos sonidos: Neu!, Can, y todos esos grupos alemanes de la década del setenta, y las canciones por supuesto, lo digo de nuevo, soy fan de las canciones.

Es por eso que me gusto mucho For Emma, Forever Ago, el disco debut como solista de un tal Bon Iver que en realidad se llama Justin Vernon y que alguna vez supo tener una banda: DeYarmond Edison.
Luego de romper sentimentalmente con su pareja se retiró a una cabaña en medio de los bosques de Wisconsin (Estados Unidos). Allí compuso las más bonitas canciones para For Emma, Forever Ago. Un disco sencillo como los que me gustan a mi, guitarra acústica, minimalismo folk, una voz en falsete cautivante, hermosamente cautivante, la misma voz en función de coros puestos a la perfección, sutiles percusiones y mucho eco.

Bon Iver no va a pasar a la historia por ser un gran virtuoso, ni por componer complicado; ni por hacer de los rulos de batería o los solos de guitarra interminables su caballito de batalla. Pero les va a llegar muy profundo.
Les va a dar ganas de seguir insistiendo con eso de ponerse a escuchar un disco de vez en cuando para ver de qué se trata todo esto
A mi me dio pie para escribir algo largo. Que no es poca cosa.

viernes, junio 12, 2009

Van Morrison- Astral Weeks (1968)


El skiffle es un folklore con preludio norteamericano, ya lo tocaban en Nueva Orleáns a principios del siglo XIX, pero tuvo su correlato en Inglaterra e Irlanda (por nombrar solo algunos países Europeos) a mediados del siglo XX.
Se puede decir tranquilamente que el skiffle influenció a todas las bandas de rock que surgieron a finales de los 50 y principios de los 60 en todo el Reino Unido.
Sin ir más lejos The Betales antes de llamarse así eran The Quarry Men y hacían música skiffle, Mick Jagger también tuvo una banda en este estilo: The Barber-Coyler Skyffle Band.

Otro que fue muy influenciado por este folklore fue Van Morrison, su segundo disco como solista, Astral Weeks, es un paradigma del estilo.
Grabado en 1968 junto a Jay Berliner, Richard Davis, Larry Fallon, Connie Kay, John Payne, Barry Kornfeld y Warren Smith Jr; Astral Weeks es considerado uno de los mejores discos de la historia del rock.
Está en el puesto 2 de los 10 mejores álbumes de todos los tiempos en una encuesta de la revista Mojo realizada en 1995, y ocupa el lugar 19 de los 500 mejores de la Rolling Stone. Más allá de los números es un excelente album, todas las canciones gozan de esa notable belleza que le imprimían a sus discos los cantantes folk (ingleses) de la época, Morrison es irlandés, lo que hace al disco más particular todavía. No hay un tema que desentone o esté demás, todos están muy buenos.

Típico disco para escuchar en el auto un mediodía soleado, o en al atardecer de un domingo, si es posible siempre en otoño.
Hace poco tiempo Van Morrison lo tocó todo en vivo, el resultado es "Astral Weeks: Live at the Hollywood Bowl", todavía no le entré, prefiero gastar primero un poco más la versión del 68 en estudio. Dijo Elvis Costello de Astral Weeks: "aún el disco más aventurero hecho en el rock, y no ha habido ningún disco con esa cantidad de audacia realizado desde entonces". Y yo a Elvis le creo.

viernes, mayo 29, 2009

Morrisey - Years of Refusal (2009)


Se hizo conocido por una canción de un mediocre periodista –pésimo letrista- que interpretó el cantante más fraudulento de los últimos años. Morrisey, escrito por Pablo Schanton para Leo García, fue el hit radial por el cual a principios de 2000 el nombre del ex Smiths comenzó a resonar en el ambiente musical popular argentino.
Pero la historia de Morrisey no puede verse rebajada solamente a esa nefasta canción. De ninguna manera, Mozz (conocido así en el ambiente rockero mundial), ha sido un cantante fundamental a la hora de definir el rock de-por lo menos- los últimos veinte años. Fíjense que digo rock y no pop. En primer lugar porque el pop, como dije hace tiempo en un post por acá, para mi como género musical no existe, pop es popular, y punto. Y además porque Mozz definitivamente es rock. En “Years of Refusal", su último disco de reciente aparición, lo confirma.

Como sostener sino ese comienzo con Something Is Squeezing My Skull, baterías y guitarras al frente que se mantienen casi en todo el disco salvo en dos o tres baladas que tienen impreso su sello característico, como no hablar de rock al escuchar Mama Lay Softly On The Riverbed, es más me juego: es el disco más rockero que grabó con y sin los Smiths. Perdón Johnny Marr, lo siento así.
Con este disco regresa luego de "Ringleader of the Tormentors" (2006), posterior a "You Are the Quarry” (2004), el disco que lo volvió a la vida, en términos musicales claro está. Es un placer escucharlo cantar una vez más, y aunque él diga lo contrario (anuncio hace unos meses que se retira), si sigue entregando discos como este hay Moss para rato.

Para el fanático de Gilda número uno que lo mira por You Tube.

miércoles, mayo 20, 2009

Leonard Cohen - Live In London (2009)


Después de 15 años de no presentarse en vivo regresó el poeta. Leonard Cohen se despachó con un concierto el año pasado en el 02 Arena de Londres, había pasado un largo tiempo desde que el canadiense decidió refugiarse en un monasterio y su última gira en vivo, allí se instalo con su teclado y un cuaderno, nada más. No supimos de él nada salvo por la aparición de algunos discos esporádicos en estudio. Pero volvió con todo, este show fue parte de una gira que incluyó 84 presentaciones.

El resultado del concierto en el Arena es grandioso: dos discos y un dvd. Por supuesto, no faltaron ninguna de sus mejores canciones, la lista es increíble: Suzanne, Dance Me To The End Of Love, Tower Of Song, Sisters Of Mercy, Hallelujah, So Long Marianne, The Future, Ain’t No Cure For Love, Bird On The Wire, Who Be Fire, I’m Your Man, Take This Waltz, First We Take Manhattan, y muchas más. Todas con un sonido extraordinario.

Recién lo estoy comenzando a escuchar y al mismo tiempo lo voy programando en La Rockola 107.7, tarea que me pone muy feliz. No es para menos, volvió el poeta.

viernes, mayo 15, 2009

Rock descartable


En el rock robos hubo muchos. Y los que seguirá habiendo. Se podría decir que desde el comienzo, haya sido Chuck Berry o Loui Amstrong –algunos sostienen que fue el segundo diez años antes que el primero- quien inventó este atractivo género musical, fueron más los hurtos que los aciertos dignos de ser destacados. Pero bueno, el rock and roll es así.

Vivimos en un tiempo donde las bandas se reinventan a sí mismas, las viejas se repiten veinte mil veces y las nuevas hacen lo que ya hicieron las otras veinte mil veces.
Las que tuvieron la inteligencia de abandonar el barco en el tiempo justo ahora vuelven echándolo todo a perder. Los Wailers recorrieron el mundo interpretando las viejas canciones de Bob Marley con la excusa de que el bajista es miembro original y él también compuso esos temas. ¿Qué compuso? La línea del bajo. En el reggae hay cuarenta bases de bajo y de ahí no se sale. Cual fue el aporte fundamental que pudo haber perpetrado Famaily Man Barret. Es en vano, están robando con las viejas canciones y no lo reconocen. Ni hablar de los Doors, los dos integrantes que quedan, ya sea con el cantante de The Cult o con cualquier Carlitos, no paran de venir a sacarle la plata a los fans ñoños que compran cualquier buzón.

Ahora me entero que se separa Paul Rodgers de Queen, otros que vinieron a afanar.
"Hemos hecho una gira mundial, luego una segunda gira por Europa y el Lejano Oriente y luego un disco de estudio, por lo que estaría muy bien dejar todo en este lugar de manera tranquila". Rodgers dixt.
Les recuerdo que en la gira que hicieron los pseudo Queen, además de Mercury claro está, faltó el bajista porque ya no se dedica más a la música. Un papelón.
Rodgers podría haber salido airoso al dejar a estos delincuentes, pero no, está lejos de eso, se fue de “Queen” para volver con Bad Company y así recorrer Estados Unidos. Y si se puede el mundo también.
Que decir de Dee Purple, cada vez que vienen, cada vez que siguen insistiendo, su cantante, que más que cantar escupe, demuestra que se tendrían que haber separado hace por lo menos 15 años. Podría estar enumerando bandas un largo rato.

El único que safa verdaderamente es Robert Plant. Sus compañeros quieren reformar Led Zeppelin, el dijo que no por enésima vez y su argumento es lo más sincero y respetable que se haya podido escuchar en el rock: tiene miedo de defraudar. Además, sostiene Plant, si se separaron hace veinticinco años al morir John Bonhan (el baterista del grupo) porque tendrían que volver ahora. El socio compositivo de Page tiene en claro algo esencial: lo que pasó ya pasó, lo que se hizo no se puede repetir de la misma manera, todo tiene su tiempo y espacio, hoy seguro que sería más atractivo un show de Radiohead que de Zeppelin, el gran Robert lo sabe. Es un ejemplo que deberían tomar unos cuantos, sobre todo esos vejetes que suelen aterrizar en Ezeiza cada vez más seguido.

lunes, marzo 23, 2009

Alambre


Sin cantarla, instrumental, Alambre ejecuta Something, una versión placentera, reconfortablemente estilizada. No necesita cantar, su guitarra nos conduce a las inconfundibles melodías que George Harrison compuso para los Beatles. Su excelente guitarrista rítmico lo escolta con sutiles compases en una especie de endiablado reggae acústico. Sirso se desgarra en el bajo, el tecladista y el baterista vuelan a la par.

El teatro Brazzola se desploma, la lluvia afuera –como dijo un amigo en el hall antes de entrar- hace sonar la guitarra de Alambre un poquito más baja. Ja, ese si que fue un buen chiste. En el fondo de la sala el gordo Aprile se lo cree –al chiste de la lluvia- y por las dudas hace sonar a la banda como muy pocos pueden sonar en este teatro. “Hacía rato que no sonaba así gordo”, le festejan desde el escenario. Los tres son amigos de treinta años, Alambre, el gordo y Sirso. Y otra vez están sonando de re puta madre.

Antes, un rato antes, Alambre estuvo en La Rockola hablando en El Baúl con Miguel Napoli. Hablaron de todo, música claro, bueyes perdidos, y de Pappo, sobre todo hablaron de Pappo. Miguel tenía la sonrisa más puesta que nunca, yo también. Además de ser el mejor guitarrista del país, Alambre es el tipo más humilde del mundo, no hace falta que hable para notarlo, solo basta que te de la mano seguida de un beso, abrazo.

El teatro Brazzola de desplomó, ya terminó de tocar Alambre González y su flamante banda.

Caminamos con Marcela por la plaza Libertad con una sensación muy parecida a la de hace un año después de lo de Dylan en Velez, rara la sensación: ganas de llorar y de comer pizza con cerveza al mismo tiempo.
…is all

viernes, enero 30, 2009

Novedades en el mundo del rock local II

Luego de más de quince años de trayectoria y tras una sucesión de demos, cambios de integrantes, estudios, esfuerzo y mucha disciplina; Dragón de Hierro entrega su primer disco: “Lejos, después del fin.”
Los hermanos Napoli y el “chino” Bobadilla (actual cantante) plasman en once canciones toda la historia y el esmero de una de las bandas más antigua de Chascomús.
Viejas composiciones arregladas y adaptadas al actual sonido del grupo se entrecruzan con nuevas melodías para dar forma a este primer trabajo producido completamente por la banda. Virtuosismo en las guitarras (Francsisco y Pablo Nápoli), una base demoledora (Nacho –batería- y Chichi –bajo-Napoli), letras reflexivas y un cantante todo terreno, alcanza y sobra para lograr lo que Dragón de Hierro efectivamente es: un excelente ensamble de rock duro. Ya lo sabíamos, lo demostraban en vivo, ahora “Lejos, después del fin” viene para confirmarlo.
Estén atentos porque en unos meses lo presentan en el Brazzola. dragondehierro.com.ar

En un bonito packaging y con un arte minimalista Leo Barri nos presenta sus pequeños y encantadores trabajos. Por un lado Muaré, intención musical que integra junto a Daiana Antonini; y como parte del mismo disco mua_ _, algo más íntimo aún, bien de él solo. Divididas en bloques, las canciones de ambos proyectos dejan notar en Leo esa insistencia Spinettiana de decirlo todo con poesía que ya venía cristalizando en Calefón Solar junto a Chichi Napoli. Guitarras acústicas y sintetizadores, no necesita nada más para conmovernos y salir airoso. Ojalá toquen en vivo, pronto, en algún lugar. Debajo del agua no estaría mal.

Atención porque Lucio Plorutti y sus muchachos de Ataraxia están craneando algo, por lo pronto tienen grabado un tema: “La otra historia” (se puede escuchar en La Rockola dicen), y la intención es ir por más. Lo curioso: la canción tiene su versión en ingles, tarea difícil por cierto. No se distraigan porque puede venir algo bueno. Hasta ahora “La otra historia” garpa bien.

…is all

martes, enero 27, 2009

Novedades en el mundo del rock local

Las bandas locales siempre están activas. No importa si tocan en vivo o no. Mediante los ensayos y grabaciones independientes se mantienen vivas a pesar de todo.
Nos vienen llegando varios discos producidos por los propios músicos locales que vale la pena comentar.

Eterna Mística es una banda formada por Gi en voz, Damian y Seinrem en guitarras, y Dady en teclados. Poseen ya hace varios meses un demo llamado Dimensión Artificial. El mismo fue grabado en los estudios Apolo de los hermanos Quesada y consta de tres canciones acústicas donde sobresale la voz de la cantante.
Abundan los climas bucólicos, las letras se mueven por ámbitos nocturnos. La soledad y las almas perdidas no contrastan con los paisajes del interior del booklet.
El disco se completa con un breve instrumental donde solo se oye el susurro de una guitarra.
El cuarteto se entrega a la búsqueda de un futuro místico y eterno donde se invierte la lógica para seguir viviendo contrariamente a cualquier regla. Sorprendente.

eternamistica .blogspot.com

Pied Piper es un proyecto de Facundo Romano: guitarra eléctrica, acústica; voz y sintetizadores. Intervienen Ale Romano en letras y Mariano Zamudio en voz y batería.
Pied Piper cuenta con un disco cuya primer parte la integran una sucesión de tracks basados en punteos de guitarras eléctricas y baterías programadas (en algunos) y tocadas (en otros).
La temática parece dividirse a partir del track 6: “Cuando comiencen a caer las hojas”, una breve melodía acariciada por una guitarra acústica. Le siguen –también en plan instrumental- “Te veo crecer” y “Canción para una cuna”, ambas inspiradas, seguramente, en el pequeño Ciriaco, hijo de Facundo Romano.
“Viaje a Venus” es un pasaje directo a los sonidos de las guitarras de Robert Fripp muy bien ejecutado. El momento canción llega con “Tiempos de libertad” y “Como lo hice yo”, todo termina con una “Zamba para la Patagonia” y un bonus: Opio, de Héroes del Silencio. Disco muy festejado entre los pequeños estudiantes de guitarra de la zona, y por supuesto, recomendable para todo el mundo.

Más bandas locales en el próximo post, saluti.

viernes, noviembre 21, 2008

The Cure - 4:13 dream




Los que sostenemos que desde 1979 hasta acá The Cure es la mejor banda que dio Inglaterra y una de las mejores en todo el mundo, los que no podemos ocultar la emoción cada vez que volvemos a escuchar “Boys don’t cry”, los que reconocemos que –más allá de la inigualable originalidad del grupo- todo Desintegración está basado en un tema de Joy Division: “Atmosphere”, los que odiamos a la crítica idiota que ignoró a Blodflowers, los que nos cagamos en los emos y en los darkies, en definitiva: los que amamos a The Cure de verdad no podemos dejar de celebrar la aparición hace algunos meses de 4:13 dream.

El nuevo disco de la cura viene con un extra: el regreso de Porl Thompson a las guitarras. Este no es un detalle menor ya que el viejo Porl, ahora pelado y con los ojos pintados al estilo de Daryl (Pris) Hannah en Blade Runner, se despacha con un arsenal de sonidos imparables que abundan de principio a fin.
Contrariamente a lo que se podía esperar las guitarras de Thompson no intervienen a la manera de pared sonora como en “Wish”, más bien se plasman en los riffs de Robert Smith con una intención extremadamente rockera, enlazándose de alguna manera con las armonías de “Kiss me, Kiss me Kiss me”.

El sonido en general de 4:13 dream tiene más que ver con “Bloddflowers” (2000) que con “The Cure” (2004) y deja definitivamente atrás (por suerte) todo lo buscado en “Wild Mood Swing” (1996), tal vez lo más flojo en toda la historia discográfica de la banda.
Más allá de algún que otro parangón con producciones anteriores este nuevo opus de los ingleses marca su propio territorio, canciones como “Sleep When I'm Dead” muestran una estructura compositiva inédita hasta el momento.
Otra particularidad: debe ser el disco con mayor cantidad de canciones cortas que haya grabado The Cure -la más larga apenas supera los cinco minutos-, algo inusual si nos ponemos a recorrer su crónica musical.

4:13 fue grabado con la actual formación: Robert Smith, guitarra voz y teclados; Simon Gallup, bajo; Jason Cooper, batería; Porl Thompson, guitarras.
Además de lo dicho anteriormente destaco el trabajo del batero Jason Cooper que –sin llegar a emular a Boris Williams- demuestra que desde que entró en el equipo en 1995 su talento progresa de manera notable.
Una vez más el gordo Roberto –ya con cincuenta pirulos- volvió a rockear de lo lindo. Y nos vuelve a dejar sin aliento.