viernes, abril 27, 2007

El que no Llora…

por Lucio Plorutti

¿Quién tiene razón en cuanto a los reclamos salariales? ¿Qué parámetros justifican las acciones tomadas? ¿Cómo entender que siempre se deba llevar al público conocimiento asuntos que no incumben a todos? Esta realidad, a la cuál nadie es ajeno, describe a una argentina conflictiva que en los últimos años ha agudizado su manera de protestar, llevando cada reclamo al plano público más allá que el mismo tenga que ver o no con todos. Lo que pasa es que, en mayor o menor medida, cada acción de reclamo es reflejo de nuestra sociedad entera, y nadie está excluido de la cadena de eventos que producen estas manifestaciones como consecuencia. Hoy los empleados municipales de "planta", parte de un sistema fragmentado donde ellos conforman la estructura orgánica misma, permanente e indispensable, le reclaman al otro lado del sistema un reajuste de sueldos que sólo fue llevado a cabo parcialmente el año pasado. Ese "otro lado" está conformado por quienes cada cuatro años asumen la dirección y destino del municipio en representación del bien común. O sea, los cargos "políticos". Y lo que se reclama no es solamente un "reajuste" de sueldos, sino una estructura social más justa donde la brecha entre los jerárquicos y los básicos se haga más estrecha. Pero no para quitarle lo que le corresponde a quien asume mayores responsabilidades, sino para otorgarle lo indispensable a quien ejecuta cada directiva.

Actualmente los sueldos jerárquicos están determinados por un sistema exponencial donde, por ejemplo, los intendentes cobran 12 veces más lo que cobra un empleado administrativo común (categoría 2). Esto es ley, donde luego se expondrá si es discutible o no, la misma. El problema actual surge en que ese sueldo exponente está basado en un grueso de aproximadamente $790 (x12 = $9480), cuando en la realidad un empleado administrativo de la municipalidad local cobra un grueso de $640 (x12 = $7680). En julio del año pasado se produjo este des-balance al aumentarse los sueldos del personal jerárquico solamente, más específicamente de aquellos con cargo político. Pero acá no termina la cosa, pues de acuerdo a cálculos que contemplan antigüedad y gastos de representatividad el sueldo grueso de un intendente puede ser de aproximadamente unos $19.000 o más (considerando que, con acuerdo del Concejo Deliberante, un intendente puede cobrar hasta un 100% de su sueldo por representatividad). Con los descuentos a tomar en cuenta podríamos deducir que el sueldo neto de "este" intendente podría ser de unos $15.000 aproximadamente . Si tomáramos en cuenta que el sueldo básico, o sea el más bajo, es de unos $350 (independientemente que la carga horaria sea de 30, 40 o 48 horas semanales), entonces aquel sueldo de aproximadamente unos $19.000 equivale unas 54,29 veces más del que percibe uno de $350. ¿No señala esto una brecha considerablemente amplia?

En la argentina versión 2007, se ha estimado que para superar el límite de indigencia una familia debe tener ingresos que superen los $900, con lo cuál queda por sentado que si los dos jefes de hogar trabajan por el sueldo mínimo municipal, esa familia no alcanza a “salvarse” del límite. Este dato es más que contundente, pues hace hincapié en algo mucho más profundo que un mero sueldo municipal. Habla del estado en el cuál se encuentra nuestro país. Si consideráramos que existen naciones donde un sueldo máximo no puede ser seis veces más que un sueldo básico, y que esos países no tienen indigencia y progresan favorablemente hacia el futuro, no está tan fuera de lugar mencionar que nuestro país está un tanto "desviado" del buen sendero y que las diferencias entre los "jefes" y los "empleados" no son del todo "justas", por no decir otra cosa. Tampoco está fuera de lugar mencionar, entonces, que los reclamos se justifican bastante y que, lamentablemente, sin reclamo esta situación ni siquiera pasa a ser contemplada. Parece mentira que siempre tengamos que darle la razón a ese viejo dicho "el que no llora no mama". Para mi sería mejor comenzar a considerar nuevos dichos, a lo mejor no tan a tono con el folclore nacional, pero muy interesantes. Como por ejemplo, "Dios ayuda a los que se ayudan". Para considerarlo tanto en plural como en singular. Muchas Gracias.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿ quiere decir que el grueso esta por debajo del salario minimo vital y movil establecido por ley ?.
Entonces...si comparamos entre el salario del empleado administrativo ( cat. 2 ) y el de un embajador, ¿ cual es la diferencia que existe ?. Obviamente, las responsabilidades son diferentes, al igual que las del administrativo y el intendente.

Anónimo dijo...

Yo me pregunto si el sueldo de un municipal, comparado con un intendente y con un embajador, tienen tan grandes diferencias y decimos que las responsabilidades son distintas y a que a mayor cargo mayor salario, ¿No habria que preguntarse si es correcto que le paguemos a un señor que su trabajo es hacer fiestas, asistir a ellas y representarnos bastante mal, tanto dinero y no repartir el mismo para aquellos que todos los dias salen de sus casas, con lluvia, frio o dejando a sus hijos enfermos por un misero sueldo?... Creo que alli reside el problema, pagamos mas a gente que no hace nada, que a aquellos que dia a dia mantienen en funcionamiento los organismos que los contribuyentes usamos. Si ademas agregamos que los mas ganan son por puestos politicos o acomodos que los contribuyentes que somos los que aportamos no elejimos, me vuelvo a preguntar, ¿Porque soportamos comentarios donde nos rasgamos las vestiduras por lo poco (que realmente es bajo) cobran los administrativos cuando otros a la vista de todos se dan vida de reyes, no hacen nada y encima opinan? Creo que ese es el problema principal hablar y no hacer nada, simplemente quejarse y no poner limite a los abusos que sufrimos cada dia y encima tenemos que soportar comentarios mal intencionados de aquellos que solon buscan una opinion politica con fines personales y poco serios.

Anónimo dijo...

cuando leo este tipo de articulos me dan ganas de salir a matar gente, ESA gente, que sigue estando arriba desde hace tiempo y que nos siguen cagando...y sí, hay que hacer algo ademas de quejarse...hay que hacerlos mierda.

Roberto A. Dellavalle